lunes, 28 de mayo de 2012

Open Master Nadador Completo: ¿Se buscan nadadores master?

La piscina del Real Club Mediterráneo de Málaga acogió el sábado la decimoséptima edición del Open Master Nadador Completo. La estructura, la misma que siempre, cuatro pruebas de 50 metros, una a cada estilo y en la suma de tiempos, los que menos acumulan, ganan medallas. Además, un 400 estilos para aquellos más fondistas. En principio parece un sistema de competición atractivo, pero sólo 96 nadadores estuvieron en esta prueba ¿por qué? Busquen mil causas. Porque a estas alturas de temporada empiezan a acumularse competiciones, porque es preferible pasar el día en la playa que en una incómoda piscina, porque son tiempos para estar con la familia, porque a los nadadores de provincias más alejadas empieza a doler el bolsillo, porque los fondistas que además no nadan estilos son mayoría... Lo que quieran, pero lo cierto es que el escaso número de participantes fue lo que predominó, con 65 hombres y 31 mujeres. Hay que tener en cuenta que además era ya un fin de semana de triatlones y que el Jerez, que normalmente aporta la mayor parte de nadadores, estuvo presente en cuadro.
Es verdad que yo no estuve, que criticar desde fuera y lejos es fácil, pero si este año opté por no competir fue por circunstancias de este tipo... Hay que pagar mucho por nadar y los servicios que la federación ofrece a los nadadores master son muy limitados, aunque al final puede más el gusanillo de la competición y creo que el año que viene volveré.
De lo que me llega tras hablar con amigos y por lo leído en blog, hubo un buen ambiente, algunas buenas marcas y un record de España +75 de Carlos Jiménez Smerdou en 50 metros espalda. Felicitar además al Club Natación Mijas por su triunfo por equipos, demostrando que mientras el resto de clubes oscilan en el número de participantes, ellos suelen ser los más regulares y sus nadadores son en gran mayoría muy fieles.


www.cnjerez.org

ultimosmetros.blogspot.com

C. N. Antequera

domingo, 20 de mayo de 2012

Y no pude hacer nada contra el martillo pilón de Boni Azuaga, 2º en las 6 Horas de Natación


Un auténtico martillo pilón, el conejito de Duracell o más duro que los adoquines de la París Robaix. Boni Azuaga se impuso en las 6 Horas de Natación de Benalmádena. No paró en ningún momento, nadando de inicio a fin y batió el récord absoluto de la prueba con 21.000 metros, casi 2.000 más que el anterior registro que él mismo poseía. Y claro, allí estaba yo, compartiendo por tan sólo meses su categoría de 21 a 30 años ¿mamá por que no me tuviste tres meses antes? Lo cierto es que fui segundo en mi retorno a una prueba de resistencia y creo que el objetivo con el que llegaba lo cumplí.
La prueba se disputó el sábado 19 de mayo en la piscina del Club de Hielo de Benalmádena, una instalación cubierta de 25 metros y ocho calles, en cada una de ellas una categoría. El ganador es aquel que en seis horas se hace el mayor número de metros, independientemente de las paradas que haga, la cuestión es nadar a lo bestia importando sólo la cantidad. 
No comencé con muy buen pie porque llegué con la prueba comenzada, daba inicio a las 9.30 horas y yo me puse a nadar a las 9.33. Me lancé al agua y puse un buen ritmo, ya que quería probarme. En la primera hora fui doblando a todos los participantes, a Boni concretamente en dos o tres ocasiones y creo que nadie en ese momento en la piscina iba más rápido que yo, un ritmo que en aquella primera hora y cuando no me estorbaba nadie era aproximadamente de 1.32 el 100. A partir de la hora, mi ritmo ya no era tan superior, y me quedé a pie de Boni durante una media hora. Nadaba cómodamente, pero paré como tenía previsto para avituallarme e ir al servicio. 


Tenía previstas dos paradas de 2 ó 3 minutos cada hora y media y en las últimas 3 horas, dos paradas. Cuando volví a nadar tras la primera parada ví que Boni seguía con el mismo ritmo y que a mí ya me iban pesando los hombros. Tanto que se me fue distanciando y llegué a doblarme él, eso ocurriría ya en numerosas ocasiones hasta el final de la prueba. Pero mi sorpresa fue que además no paraba, lo que le hacía ir cogiendo ventaja y ventaja en el primer puesto. Yo por mi parte, iba cómodamente segundo, el nadador que marchaba tercero seguía a un ritmo más lento y parando más que yo, así que empecé a plantearme que no era necesario forzar mucho, era el momento de pensar en que a partir del lunes habría que volver a entrenar y para ello necesitaba que mis hombros estuviesen bien tras el palizón nadando. Seguí con mi segunda parada, haciendo estiramientos, entre la tercera y cuarta hora lo pasé mal porque además me entró frío y paré en 14.000 metros cuando aún quedaban dos horas de prueba. Así que esas dos horas me las tomé con mucha calma. Nadé 2.000 metros más en dos tandas, me sobró una hora, comí algo, me dí una ducha de agua caliente y me vestí para salir hacia Antequera en cuanto entregasen los trofeos. Mientras esperaba, Boni seguía a lo suyo, sin parar, siempre a crol, excepto unos 1.000 metros a espalda. Fue el último en salir, todos los demás ya habíamos parado, él estuvo nadando desde el primer segundo hasta el último para cerrar una cifra de 21.000 metros (3.500 metros por hora) en piscina de 25 y con un nivel de cloro muy alto que hizo que muchos participantes terminasen con problemas respiratorios.


Mi conclusión de esta primera toma de contacto con la competición de la temporada es que me encontré bien en la primera hora, que termino bien físicamente después de no haber forzado en exceso y que tengo que seguir entrenando para mejorar. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Preparado para que comience la temporada #GoAquaslava


Los entrenamientos están siendo intensos. Es verdad que tengo un problema de base, que mi estilo ha saltado por los aires, pero los tiempos no son del todo malos. Estoy ya cerca de los 350.000 metros en 2012, más de lo que entrené en todo 2011, y aunque ni mucho menos estoy para ganar o llegar de los primeros en una travesía, creo que sí me he garantizado llevar un ritmo aceptable que me haga disfrutarlas, o ¿quién sabe? igual doy la sorpresa. Estos últimos días en la piscina, entrenando a las órdenes del máquina del triatlón Iván Tejero y tras las chicas del ritmo infernal, han sido un poquito duros, a unos ritmos inalcanzables hace poco para mí, que aunque me cuesta llevar y a veces no llego, me están haciendo crecer aceleradamente y motivarme cada vez más. Todavía quedan unas semanas para las primeras travesías, junio será ya un mes con alguna, pero sobre todo espero ansiosamente julio, día 7 en la playa de la Malagueta y día 8 la mítica Tabarca-Santa Pola. Paliza para dos días, pero merecerá la pena. Después llegarán ya todas las travesías de la Costa del Sol, el reencuentro con estas buenas gentes de la natación y quizás alguna incursión más a Levante. Además, este sábado habrá un test importante, ya os iré contando porque os lo contaré por aquí con todo lujo de detalles. 

Pero sobre todo quiero agradecer a Aquaslava. La piscina en la que me reencontré con este deporte, donde entrenando cuando aún no estaba cubierta conocí de la existencia de travesías a nado. Desde entonces no me he separado de allí ni de la natación de aguas abiertas. Ahora es un centro deportivo de referencia en el que tengo la suerte de entrenar y este verano, portar su nombre en el pecho. En la foto aparezco con la camiseta que portaré este verano. Es la misma del Club Natación Antequera, patrocinado desde hace unos días por Aquaslava, aunque quiero dejar claro que hace tiempo que dejé de pertenecer a este club, aunque espero que pronto los caminos de ambas entidades sean paralelos.

jueves, 10 de mayo de 2012

Primer entrenamiento en mar del año


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Sí. 10 de mayo. Como tenía que ir esta tarde a Málaga, tras alguna duda por el viento que hacía en Antequera, al llegar a la capital y ver la tarde espectacular que hacía, no lo he dudado, he cogido un neopreno cutre del decatlhon -de momento no hay presupuesto para más- y me he ido a mi playa preferida para nadar, la Misericordia. Desde el espigón de la térmica hasta Huelin, 1 hora y 10 minutos, supongo que unos 4.500 metros, algo incómodo por el neopreno, pero disfrutando este primer contacto con el mar de la temporada, pese a que el agua estaba aún un poco fría. Comencé a nadar a las 19.20 horas, aún había gente tomando el sol, al contrario que cuando terminé de nadar a las 20.30, momento en que sí había muchos paseantes. En cuanto a bañistas, nadie, sólo yo y todo el mar mediterráneo para mí.


Cuando vivía en Málaga, me gustaba decir aquello de tengo una piscina de 3 kilómetros a 10 minutos de casa. Ahora me coge más lejos, a algo menos de una hora, pero tampoco está nada mal. Además, el agua estaba tranquila, especialmente a la ida, a la vuelta me ha cogido algo de oleaje en contra. Volveré pronto.