domingo, 24 de junio de 2012

Cambiando el escenario de entrenamiento

Por motivos vacacionales y por estar esta semana junto a mi chica, he pasado la semana en un pueblo del interior de Huelva, así que he tenido que buscar lugares de entrenamiento menos habituales. El martes por la tarde estuve entrenando en el mar aprovechando que estuvimos en la playa, concretamente en Punta Umbría, con el agua bastante fría y agitada, pero sirvió para probarme en condiciones difíciles de nado. 



Miércoles y jueves he probado en una de las piscinas cubiertas de la zona. Concretamente la de Valverde del Camino, una instalación muy nueva, de 25 metros y 6 calles, pero muy tranquila. Es posible adquirir una entrada de nado libre por 2,85 Euros, pudiendo acceder cuatro veces a modo de prueba sin pagar la matrícula. Estando allí además conocía que uno de los monitores de esta piscina realizará este verano el cruce del Estrecho de Gibraltar. He de reconocer que he nadado muy a gusto allí y que volveré esta semana otras dos veces.


Viernes y sábado he estado entrenando en mi lugar habitual, la piscina de Aquaslava, en Antequera, mi lugar de sufrimiento y disfrute durante todo el año.

domingo, 17 de junio de 2012

¿Subir al podio en una travesía? ¿yo? ¿pero esto qué esssss.....?

   

Domingo 17 de junio. En Andalucía seguimos sin travesías hasta el 7 de julio, así que me levanté a las 4 de la madrugada para preparar las cosas y coger el coche para poner rumbo a La Marina donde se disputaba la segunda prueba del Circuito Alicante a Nado en la playa de El Rebollo.

Además de levantarme tan temprano apenas pude dormir, ya que en mi barrio había verbena el sábado por la noche, por lo que me tuve que inyectar café en vena al levantarme y durante todo el trayecto, vamos, grandes condiciones para hacer una travesía.

Después de que el gps me llevase por unas carreteras un poco extrañas que en ocasiones parecían camino de cabras, llegué al Camping Internacional de La Marina, que era el lugar de marcaje y consigna. Lo hice con el tiempo bastante justo, a las 9.32 minutos llegaba y la salida era a las 10. Me ponen el dorsal 62 y una vez marcado, había que caminar por una carreterita, calculo que un kilómetro, hasta la playa, una playa prácticamente salvaje tras unos pinares. El tiempo estaba nublado y el mar con un oleaje débil.

Al llegar allí vi al crack de las travesías, José Luís Larrosa, ya teníamos ganador, y algunas caras conocidas más de las travesías de Alicante. Intenté solgar todos mis músculos, muy agarrotados por la mala noche y el viaje, calenté un poco y pronto se dio la salida. 


 



Salí mal al agua, creo que demasiada carrera para mí, quizás sobre el puesto 20, Larrosa ya iba el primero. Yo tuve que empezar remontando y llegando a la primera boya lo vi claro, me puse a nadar a pies de tres nadadores que marcaban un buen ritmo, quizás demasiado vivo para mí. Pasé bien con ellos la segunda boya, pero en la tercera un nadador que llevaba un bañador verde claro dio un tirón, lo perdí al pasar la boya, levanté la cabeza, vi que se había alejado por delante siguiendo a otros, adelanté a un nadador que no pudo seguir el ritmo, vi como estaba a unos cinco metros de un grupo de tres nadadores, entre ellos el del bañador verde y que me había quedado solo. Estuve todo el tramo largo de la travesía intentando recortar esa diferencia y ponerme a sus pies. Había momentos en que parecía que los alcanzaba, otros en los que se me volvía a ir, siempre muy forzado, hasta que al final de ese tramo ya me cogieron una distancia insalvable. Al volver a girar, seguían a la misma distancia, un nadador que llegaba por detrás me superó por la derecha, me puse a sus pies, levanté la cabeza y vi que el grupo delantero se había escorado mucho a la izquierda, nosotros íbamos muy por la derecha, yo opté por dejar a mi acompañante e ir más por el centro. Fue una mala decisión porque era por la derecha, pero la mala señalización hizo el final confuso. Y fue una mala decisión porque al final el nadador que llegó desde atrás alcanzó al grupo, aunque tampoco pudo adelantarlos. Yo intenté también alcanzarlos, pero fue imposible e incluso me dio flato al final, lo que me impidió esprintar. Al final entré en meta con un tiempo de 24.55, que para 2.000 metros es una gran marca para mí. Además, a pocos segundos de los nadadores que tuve delante mía y eso sí, muy distanciado de los de detrás, así que buenas sensaciones, aunque creo que de no haber llegado tan cargado de entrenamiento y volante hubiese tenido natación para estar al menos en el grupo que llegó por delante.


Pero la sorpresa además me la llevé al ver la clasificación. Nos volvieron a subir al camping en un trenecito y al llegar al lugar de avituallamiento, muy bueno por cierto, veo que había entrado undécimo de la general y tercero de la categoría senior. Creo que el viaje había merecido la pena.

Tras la entrega de premios, volví a Antequera poco después, cerca de 900 kilómetros en total para nadar durante 24 minutos. Es una lástima que este circuito de travesías tan bonito se dispute tan lejos de casa.

martes, 5 de junio de 2012

Mi historia nadando dos travesías en tres horas

Sí, son esas cosas que se me ocurren a mí, que quizás he aprendido de otros nadadores frikis de las travesías leyendo sus blogs y que por primera vez he experimentado. Pero claro, si en Andalucía hay dos travesías en todo el mes de junio y las dos coinciden el mismo día y en un radio de 20 kilómetros, había que intentar hacer las dos, y eso hice. 
Coincidían el Iron People on the Beach, un evento en Playamar (Torremolinos) con diferentes eventos deportivos, entre ellos una travesía a nado, y la Travesía Playa de El Dedo-El Candado. La primera a las 10.30 horas y la segunda a las 13 horas. Por lo tanto, ya que el gasoil está por las nubes, había que aprovechar el desplazamiento hasta Málaga para hacer las dos.
Llegaba en un momento de forma bueno, aunque alterado durante los días previos por unas importantes molestias en el codo que me habían dejado las 6 horas de Benalmádena. Así que temía que el dolor me surgiera durante las travesías, aunque afortunadamente no apareció.
Y allí estaba, en Playamar, llegando con el tiempo suficiente para marcarme el dorsal, recoger la bolsa y saludar a algunos nadadores. Por ejemplo, Boni Azuaga, el ganador de las 6 horas. También me hizo ilusión conocer ya en persona a Irina López, nadadora del Jerez Master con quien he hablado alguna vez por facebook. Unos 60 nadadores nos tiramos al agua para un recorrido de 1.000 metros dando dos vueltas a un rectángulo de 500 metros. El favorito estaba claro, Sito Wupcherfenning, junto a algún compañero crack suyo. Los demás lucharíamos lo que podíamos.



 He de reconocer que la salida me costó, me vi envuelto entre muchos nadadores, me costó algo girar en la primera boya y a partir de ahí me encontré prácticamente solo. Me costó orientarme y ver la siguiente boya, habría una tercera y encarar nuevamente hacia el arco de meta, prácticamente sin referencias. Salí del agua, vi que estaba solo y la segunda vuelta la hice ya encontrando un ritmo mejor y sin forzar en exceso al final, viéndome llegar justo tras los pasos de Pablo Krauel, de los Krauel Natera de Málaga de toda la vida, gran familia de nadadores. Al final, noveno de la clasificación general con una chica que quedó por delante mía, así que octavo masculino y además de detrás de Pablo, también de Boni Azuaga.



Me dio tiempo a tomar un poco de agua, secarme rápido vestirme y a las 11.40 salgo hacia El Candado. Llego a la Playa de El Dedo, aparco con la ayuda de un gorrilla y tras andar buscando el sitio de salida, me encuentro allí, además con algunas compañeras del Mijas, con muchos nadadores de Antequera, los master y los peques de Aquaslava. Llegan además las chicas del ritmo infernal, sería el primer pique de la temporada con Patri, la chica a cuyo ritmo estoy haciendo series en la piscina. 
Con el mar bastante más picado que en Torremolinos y teniendo que librar 1.300 metros, se da la salida. Me pongo justo detrás de Iván Tejero y Patri. Iván se va junto a su hermano y los Iglesias. Yo me quedo a pies de Patri, llegamos a la primera boya, nos adelanta Lydia Gómez, Patri se pone a sus pies y yo a los de Patri, aquello parecía la piscina de Aquaslava un día cualquiera, aunque no contaba con las olas, nos pegan dos fuertes, pierdo los pies de Patri y me quedo prácticamente solo porque además vi que ellas estaban escorándose un poco a la derecha. Yo puse mi ritmo, de boya a boya, aunque me costó mucho detectar la última, pregunté a un kayak, me dijo que girara hacia la playa donde nos habían dicho que había un pasillo de entrada, pero no había nada, así que hasta que no estuve a 20 metros de la orilla no pude ver el lugar exacto de la meta. Entré a medio minuto de Patri y a algo más de Lydia, también noveno de la general y sexto masculino, el 9 fue el número de la mañana del sábado.

Lydia Gómez (primera chica) e Iván Tejero (ganador de la general).

Al final, buenos calentones en las salidas para ir cogiendo el tacto de la competición, creo que nadé a un buen ritmo, aunque todavía me falta un punto para estar en mi momento de forma ideal. Salió un tiempo de 18'15", creo que mejorable. Antes de volver vi la llegada de una travesía corta de 500 metros en la que participaron menores y principiantes donde estaban los pequeños nadadores de Aquaslava y los master del Club Natación Antequera.

Ahora a esperar ¿próxima cita? Pues o nos dejamos ver por Murcia o Alicante en las próximas semanas o ya no se nada más hasta el 7 de julio, así que todo es cuestión de plantearlo.